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Webhook

Mecanismo por el cual un sistema avisa a otro automáticamente cuando ocurre algo, enviando una petición HTTP a una URL que registraste. En vez de preguntar constantemente, el evento llega a ti.

Un webhook es una notificación automática entre sistemas. Registras una URL tuya en el servicio de origen; cuando ocurre un evento allí (llega un mensaje, se aprueba un pago, se envía un formulario), el servicio hace una petición HTTP (normalmente un `POST` con un JSON que describe el evento) a esa URL, al instante.

La alternativa es el *polling*: tu sistema preguntando cada tanto "¿hay algo nuevo?". Los webhooks eliminan ese desperdicio: sin preguntas repetidas, el dato llega en cuanto existe. Por eso son la columna vertebral de integraciones y automatizaciones: plataformas como Zapier funcionan esencialmente recibiendo y disparando webhooks entre cientos de apps.

Ejemplo concreto: un chatbot de WhatsApp. La API de WhatsApp recibe el mensaje del cliente y dispara de inmediato un webhook al servidor del bot, que procesa el texto y responde. Sin webhooks, el bot tendría que consultar la API cada pocos segundos para ver si llegó un mensaje nuevo.

En la práctica, quien recibe webhooks debe cuidar dos puntos: validar el origen (firmas o tokens, para rechazar peticiones falsificadas) y responder rápido (confirmar la recepción y procesar después, para que el servicio de origen no marque la entrega como fallida y reintente).

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